martes, 14 de septiembre de 2010

Ometepe, una isla en un mar dulce


La puesta del sol en la Isla de Ometepe,en el lago de Nicaragua es una vistas más paradisiacas del mundo La isla participó en el concurso de las siete maravillas y quedó seleccionada entre las 77 mejores.Los conquistadores españoles la llamaron "el mar de agua dulce" por su inmensidad.Tiene 276 km cuadrados y alberga a dos volcanes.Es uno de los destinos preferidos de turistas por sus reservas naturales y bosques donde puede apreciarse una importante biodiversidad.Desde tiempos precolombinos,las tribus indigenas se desplazaron desde el norte de America al centro y encontraron ésta isla formada por dos cerros.Desde entonces la isla de Ometepe se convirtió en un santuario habitado por una mezcla de tribus y culturas,dejando una marca registrada en su biodiversidad cultural.
La puesta del sol en cualquier lugar es algo especial pero en la isla de Ometepe el renacer de las diversas culturas puede apreciarse desde cualquier parte de la misma.La diversidad de culturas, lenguas,costumbres enriquece la historia de los pueblos y personas libres.
Un lugar donde las diferentes tribus son simbolo naturales de nación y estado soberano de un pueblo que rompe las cadenas de la dependencia colonial y se redime desde lo más alto. La pluralidad en las creencias de los pueblos fortifica el alma y renueva el espiritu de cada habitante. Nuestra madre tierra fertil alaba a las generaciones indigenas,identidad de nuestros antepasados.La isla, refugio de culturas sin distinguir religion,color,forma.
La isla,un colectivo de idiosincracias por las rutas de la libertad.

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